Pañales y tebeos, mala combinación.
Iluso de mí, todo el mundo decía que como mi mujer era primeriza el niño probablemente se retrasaría. Si salía de cuentas el 12/13 de marzo, pues era probable que hasta el 20 como mínimo no llegara la criatura. Además, mi venerado líder supremo había decidido que no se trabajarían los días 17 y 18. La perspectiva de unas minivacaciones desde el 14 al 25 de marzo eran esperanzadoras para la reducción de la pila de lectura. ¿Y qué pasó? Pues que al bicho se le ocurrió asomar la cabeza el día 9.
¿Resultado? La pila de lectura sin tocar. Eso sí, me llevé al hospital En caída libre, y ha supuesto el inicio de la relectura cronológica de la saga de Miles Vorkosigan. Hacía tiempo que quería releerme los libros en orden de acontecimientos, ya que los había ido leyendo conforme los iba publicando Ediciones B en su colección Nova de cifi.
Qué queréis que os diga, pienso que es más cómodo y ligero llevarse un libro que una pila de cómics en la mochila. Además de otros posibles inconvenientes, con el transporte se podían doblar esquinas y todo eso, mientras bajamos a dilatación y quirófano las cosas se quedaron en la habitación y me arriesgaba a que alguien sustrajera algo (Señora, ¿por qué lleva su marido una mochila llena de tebeos mientras usted empuja?), etc.
La cosa salió bien y a los dos días nos mandaron para casa. Y allí entre los cambios de pañales, el realizar las tareas domésticas para que mi mujer se dedicara a dar teta y dormitar hasta la siguiente toma, las visitas de familiares, amigos y personas que juro que creo no haber visto en mi vida, etc. la pila de lectura simplemente ha acumulado polvo (pero poco, que ya pasaba yo el plumero).
Eso sí, en las colas de espera del registro civil, de la seguridad social, pediatra y otras lindezas me he terminado En caída libre y he comenzado Fragmentos de honor. La pila ha bajado un poco durante las tomas nocturnas, pero poco, poco. Y dentro de nada viene el Saló y ya veréis que seguro que crece. ¿Existe alguien mayor de edad y con trabajo que haya logrado acabar con la temible pila de lectura alguna vez? Yo supongo que no lo lograré nunca, y menos con el enano pululando por casa...
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Lo dicho, tebeos y pañales no se llevan bien.
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Saludos!

3 comentarios:
Mal me pintas el panorama, amigo Sancho :P
Hombre, tan malo no es. Lo que pasa es que yo me he desvivido para que mi mujer haga lo mínimo y he cargado yo con limpieza, comida, compra, etc. Eso no me ha dejado mucho tiempo libre. Supongo que a partir de ésta semana que yo he vuelto al trabajo y ella se queda en casa con él empezaremos a coordinarnos y la cosa irá mejor. Espero.
Saludos!
Teniendo un bebe poco tiempo libre hay! si hasta yo tenia que hacerme cargo de mi hermano pequeño por que mis padres no podian...
Supongo que cuando sea mayor y vaya a la universidad la pila de lectura ira poco a poco disminuyendo.
Animo!
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